Lo que
hay que saber sobre las garantías
Al comprar un 0 km hay que exigir explicaciones sobre los aspectos clave
de la garantía y leer la "letra chica".
Nota cedida por www.lavoz.com.ar
Luis Kempa
De nuestra Redacción
lkempa@lavozdelinterior.com.ar
Entusiasmados por la alegría de irse de la concesionaria manejando un
0 km, la mayoría de las personas que compra un vehículo no tiene
demasiado en cuenta preguntar sobre los alcances y requisitos de las garantías
que otorgan las automotrices sobre los rodados que fabrican.
El hecho de minimizar y no pedir al vendedor una explicación clara sobre
la "letra chica" de la garantía puede traer aparejado después
dolores de cabeza al consumidor.
Ocurre que por el fuerte crecimiento de las ventas de los 0 km, muchas veces
a la hora de retirar el vehículo hay muchos nuevos dueños ansiosos
esperando el automóvil y los empleados no dan abasto y se limitan a explicar
con rapidez los aspectos centrales del manejo del vehículo.
El grueso de los compradores tampoco se toma el tiempo de leer en detalle el
manual y la garantía escrita en letra bien chica. Después, cuando
se presenta un problema, viene la discusión con la concesionaria, que
en muchos casos termina en las entidades de defensa del consumidor y hasta en
la Justicia.
Para darnos una idea, el año pasado la Casa del Ciudadano de la Provincia
de Córdoba recibió 200 denuncias en el rubro automotor, de las
cuales 60 -30 por ciento- tenían que ver con reclamos de los consumidores
por presunto incumplimiento de las garantías de los automóviles.
La garantía de los 0 km -que en su mayoría son por un año-
son otorgadas por la automotriz pero se canalizan a través de las concesionarias.
Ante un problema de fabricación, la que asume el costo económico
es la automotriz, pero la concesionaria es la que recibe el reclamo del cliente.
Si considera que el automóvil se ha usado conforme a indicaciones del
fabricante y no tuvo intervenciones de otro taller, la concesionaria le da curso
a la garantía por fallas de fabricación.
Lo que hay que saber. Además de leer todo lo que dice la garantía,
hay que preguntar a quien entrega el auto -por más ocupado que esté-
aspectos centrales a tener en cuenta.
Uno de los casos más comunes que suele suceder es que quien compra un
0 km instala la alarma del vehículo en otro lugar, sin saber que pierde
la garantía en todo lo vinculado al sistema eléctrico y hasta con
las piezas del motor, como los inyectores.
"La alarma tiene que ser original y homologada por el fabricante, igual
que cualquier accesorio, y colocada en un concesionario oficial", advierte
Andrés Tagle, titular de la concesionaria Tagle.
A su vez, Gregorio Tagle, de Fiat Motcor, cuenta que un usuario colocó la
alarma homologada pero la instalación se la hizo de manera incorrecta
un taller no autorizado.
El vehículo tuvo un cortocircuito y casi se incendió. En ese caso,
la garantía no cubrió los daños.
La mayoría de los vehículos tiene garantía por un año,
sin limite de kilometraje. No cubre las piezas que se consideran de desgaste,
como pastillas de frenos y amortiguadores, salvo que un amortiguador viniera
fallado.
Otros de los requisitos básicos para que tenga validez es hacerle todos
los servicios de mantenimiento en los momentos indicados (en general, cada 10
mil kilómetros) y en concesionarias oficiales o autorizadas expresamente.
Un aspecto clave es tener firmados y sellados los servicios y exigir y conservar
la factura detallada de cada mantenimiento.
Si una persona está de viaje y tiene un desperfecto, debe llamar a un
0800 que traen todos los vehículos, donde le informarán sobre la
concesionaria o taller autorizado más próximo.
Eventualmente, si el rodado no se puede movilizar, le deben enviar una grúa
de manera gratuita. Es obvio que si se quema una lamparita, la podrá cambiar.
Tagle señala que "habitualmente no hay fallas que lleven al cambio
del vehículo, pero las garantías existen porque los autos pueden
tener defectos".
Una demanda que se hizo realidad a favor del
dadmificado que puede servirle como base